domingo, 11 de febrero de 2018

Menta




Veamos a Sam y a Menta haciéndole la viada imposible a Lulú.


Quien adopta una mascota  le cambia la vida en forma radical. De ser un animalito sin hogar, enfermo y despreciado por quienes lo ven deambulando sin rumbo fijo, pasa a ser un miembro de alguna familia que lo va a cuidar, a sanar, a darle alimentación y cariño. Esto lo saben agradecer las mascotas y con su fidelidad lo manifiestan. Es por esto que en lugar de comprar cachorros es mejor darle la oportunidad a un animalito que no ha tenido buena suerte en la vida porque nació en la calle, se perdió y comenzó a pasar muchas amarguras, o lo más triste, fue abandonado por ser viejo o enfermo.




                             
Dibujando a Menta. 

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