martes, 13 de febrero de 2018

felix y lola


Felix y Lola



Félix es un gatico siamés que fue abandonado seguramente por ser poco agraciado. Mi esposa lo encontró escondiéndose en el parque cercano a la casa. Costó trabajo cogerlo porque era muy desconfiado y corría pero como si le fallara la vista. Llegó a nuestra casa en el mes de enero de 2015. Digo que es poco agraciado porque tiene estrabismo, es belfo y además tiene las patas traseras como un paréntesis. Pero lo que le falta de gracia le sobra en el cariño que siente por nosotros, como si hubiera experimentado cuando  cachorro una aversión muy grande por parte de sus dueños. Ahora se siente en su casa y lo demuestra con manifestaciones de cariño. En ocasiones estoy sentado y él brinca a mis piernas y comienza a ronronear. 







Lolita es una gatica atigrada amarilla con líneas negras y pecho blanco. Como los vecinos del barrio saben de nuestro amor por los animales, cada vez que aparece uno cerca acuden a nosotros. Hemos tenido que tratar de hacer conciencia en ellos para que los adopten porque nos es imposible recibir a todos los que nos traen. Eso más o menos sucedió con Lolita, una gatica cachorrita que fue abandonada por ser hembra. Unas vecinas abordaron a mi esposa para que la recibiera, pero les dijo que se hicieran cargo ellas mismas de ese animalito.  Mi esposa volvió a la casa pero no se podía quitar de la cabeza el caso de la gatica porque pensaba que la iban a abandonar; por eso decidió ir a ver qué habían resuelto y las encontró metiéndola  en una caja de cartón muy pequeña. La gatica no cabía ahí. La estaban forzando a doblar las patas para amarrar la caja y según dijeron, llevarla a zoonosis que es la entidad oficial que se encarga de esos casos. Si en una semana no los han adoptado, les aplican la eutanasia. Y lo peor es que no hacen campañas de adopción. 
Así que tocó recibirla en la casa. Llegó el 18 de julio de 2017. También resultó muy cariñosa y juguetona, inclusive con los perros.





A Félix le habían hecho el feo los otros gatos, el pobre permanecía más con nosotros que con los otros miembros de su especie. Pero cuando llegó Lolita encontró el amor de su vida puesto que ella comenzó a jugar con él  a acicalarlo  y a dormir a su lado. Ahora mi esposa llama a Lolita que está por allá en el tejado y Félix sale a buscarla y llega con ella.






No hay comentarios:

Publicar un comentario