lunes, 31 de diciembre de 2018
domingo, 16 de diciembre de 2018
martes, 6 de marzo de 2018
martes, 13 de febrero de 2018
felix y lola
Felix y Lola
Félix es un gatico siamés que fue abandonado seguramente por ser poco agraciado. Mi esposa lo encontró escondiéndose en el parque cercano a la casa. Costó trabajo cogerlo porque era muy desconfiado y corría pero como si le fallara la vista. Llegó a nuestra casa en el mes de enero de 2015. Digo que es poco agraciado porque tiene estrabismo, es belfo y además tiene las patas traseras como un paréntesis. Pero lo que le falta de gracia le sobra en el cariño que siente por nosotros, como si hubiera experimentado cuando cachorro una aversión muy grande por parte de sus dueños. Ahora se siente en su casa y lo demuestra con manifestaciones de cariño. En ocasiones estoy sentado y él brinca a mis piernas y comienza a ronronear.
Lolita es una gatica atigrada amarilla con líneas negras y pecho blanco. Como los vecinos del barrio saben de nuestro amor por los animales, cada vez que aparece uno cerca acuden a nosotros. Hemos tenido que tratar de hacer conciencia en ellos para que los adopten porque nos es imposible recibir a todos los que nos traen. Eso más o menos sucedió con Lolita, una gatica cachorrita que fue abandonada por ser hembra. Unas vecinas abordaron a mi esposa para que la recibiera, pero les dijo que se hicieran cargo ellas mismas de ese animalito. Mi esposa volvió a la casa pero no se podía quitar de la cabeza el caso de la gatica porque pensaba que la iban a abandonar; por eso decidió ir a ver qué habían resuelto y las encontró metiéndola en una caja de cartón muy pequeña. La gatica no cabía ahí. La estaban forzando a doblar las patas para amarrar la caja y según dijeron, llevarla a zoonosis que es la entidad oficial que se encarga de esos casos. Si en una semana no los han adoptado, les aplican la eutanasia. Y lo peor es que no hacen campañas de adopción.
Así que tocó recibirla en la casa. Llegó el 18 de julio de 2017. También resultó muy cariñosa y juguetona, inclusive con los perros.
Lolita es una gatica atigrada amarilla con líneas negras y pecho blanco. Como los vecinos del barrio saben de nuestro amor por los animales, cada vez que aparece uno cerca acuden a nosotros. Hemos tenido que tratar de hacer conciencia en ellos para que los adopten porque nos es imposible recibir a todos los que nos traen. Eso más o menos sucedió con Lolita, una gatica cachorrita que fue abandonada por ser hembra. Unas vecinas abordaron a mi esposa para que la recibiera, pero les dijo que se hicieran cargo ellas mismas de ese animalito. Mi esposa volvió a la casa pero no se podía quitar de la cabeza el caso de la gatica porque pensaba que la iban a abandonar; por eso decidió ir a ver qué habían resuelto y las encontró metiéndola en una caja de cartón muy pequeña. La gatica no cabía ahí. La estaban forzando a doblar las patas para amarrar la caja y según dijeron, llevarla a zoonosis que es la entidad oficial que se encarga de esos casos. Si en una semana no los han adoptado, les aplican la eutanasia. Y lo peor es que no hacen campañas de adopción.
Así que tocó recibirla en la casa. Llegó el 18 de julio de 2017. También resultó muy cariñosa y juguetona, inclusive con los perros.
A Félix le habían hecho el feo los otros gatos, el pobre permanecía más con nosotros que con los otros miembros de su especie. Pero cuando llegó Lolita encontró el amor de su vida puesto que ella comenzó a jugar con él a acicalarlo y a dormir a su lado. Ahora mi esposa llama a Lolita que está por allá en el tejado y Félix sale a buscarla y llega con ella.
domingo, 11 de febrero de 2018
Sam
Dibujando a Sam
Veamos a Sam quitándole la cama a Lulú
Cada parte del cuerpo cumple una función.
En el caso de los perros, la cola les
sirve de timón. Cuando corren, con la cola dirigen el cuerpo.
Además la cola les sirve para exteriorizar
estados de animo. Si están tristes, la cola estará abajo;
Si están temerosos mantienen la cola entre las piernas.
Pero que agradable resulta llegar a la casa y ver al perro moviendo la cola de
felicidad, dándole a uno la bienvenida
Menta
Veamos a Sam y a Menta haciéndole la viada imposible a Lulú.
Quien adopta una mascota le cambia la vida en forma radical. De ser un animalito sin hogar, enfermo y despreciado por quienes lo ven deambulando sin rumbo fijo, pasa a ser un miembro de alguna familia que lo va a cuidar, a sanar, a darle alimentación y cariño. Esto lo saben agradecer las mascotas y con su fidelidad lo manifiestan. Es por esto que en lugar de comprar cachorros es mejor darle la oportunidad a un animalito que no ha tenido buena suerte en la vida porque nació en la calle, se perdió y comenzó a pasar muchas amarguras, o lo más triste, fue abandonado por ser viejo o enfermo.
Dibujando a Menta.
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